Ya en el aeropuerto nos toca esperar un largo rato hasta que podemos facturar las maletas, y mucho más hasta poder entrar a embarcar. Mientras tanto hicimos como los demás pasajeros que habitaban la terminal, descansar.
Y por fin a las 6:25 (minuto más minuto menos) despegamos y nos vamos alejando cada vez más y más del suelo y de España, con destino Amsterdam (Holanda). Este ha sido uno de los momentos que más esperaba, pues fue mi primer viaje en avión y mi segunda salida al extranjero (la primera vez fui a Portugal que es demasiado similar a España como para notar alguna diferencia).
Durante el viaje en avión, las azafatas de Vueling nos ofrecieron caramelos al aterrizar para evitar que los oídos se taponasen, aunque de poco sirvió porque estuve toda la mañana con el oído izquierdo dándome guerra. Además de eso teníamos alguna revista en español, pero lo más divertido era escuchar como anunciaban la compañía, en vez de decir "feliz vuelo" decían "feliz vueling", resultaba cómico.
Así pues me despido por el momento dejandos una bonita vista desde el avión al despegar durante el amanecer (foto retocada para darle más luminosidad).
1 comentario:
Para no quejarnos de vista hasta la luna la dejabamos atras en el aion .un buen despertar camino a holanda
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